lunes, 22 de julio de 2013

Los paros revelan el gran fracaso de una estrategia


Publicado en Vanguardia Liberal el 21 de julio de 2013

Hay un aspecto poco analizado en la reciente explosión de paros, protestas, bloqueos y manifestaciones que sacuden a nuestro país. Es un fenómeno que devela el fracaso, total, rotundo y absoluto de una de las estrategias centrales de Juan Manuel Santos.

Mi hipótesis es la siguiente: en el planteamiento estratégico del proceso de paz, el gobierno diseñó una cierta táctica para ganar fuerza política, para evitar que la contraparte se fortaleciera, y para obtener términos más favorables de negociación. La táctica era ingeniosa, y de haber salido bien, habría constituido un asombroso éxito.

Consistía en quitarle las banderas a la contraparte, es decir a las Farc. Se inspiraba, posiblemente, en numerosos ejemplos de la historia, en los que una parte se ha fortalecido al arrebatar a la contraparte sus banderas políticas. Tony Blair hizo eso en Inglaterra: el Partido Laborista de Blair le quitó al Partido Conservador sus banderas de política económica. Durante más de una década, el Partido Conservador quedó literalmente sin saber qué decir.

Santos, guardadas proporciones y distancias, quiso hacer lo mismo con Las Farc. Las banderas de la lucha campesina, de la lucha agraria y de la tierra, que han sido consigna histórica de las Farc, súbitamente aparecieron como punto principal de la agenda gubernamental. En numerosos discursos, Santos exhibió su ley de víctimas y tierras como el verdadero hito histórico en el drama campesino de Colombia. El presidente en persona organizó y lideró marchas de campesinos y víctimas. Si las Farc se iban a presentar a la mesa como capitanes de la lucha social, el objetivo era mostrarles que habían perdido ese liderazgo pues el propio gobierno se los había quitado.

La estrategia no funcionó. A ese pulso presentado por el gobierno reaccionaron las organizaciones que tradicionalmente han liderado las movilizaciones campesinas, sectoriales y populares. Y creo que ya no hay duda de que ganaron: arrinconaron al presidente en una esquina en la cual parece escondido,  perplejo y paralizado. Trata torpemente de hacer entender a los que protestan que él y su gobierno son sus verdaderos líderes, mensaje que por supuesto solo les causa risa. Improvisa enviando a funcionarios que sirven más para hablar que para hacer, como Angelino y Lucho.

Asistimos entonces al fracaso de una táctica. Queda abierta la pregunta: al haberse demostrado que el gobierno no lidera la movilización social en Colombia, ¿cómo queda su posición en la mesa de La Habana?

1 comentario:

  1. Colombia y en un sentido mas estricto el estado, estará preparad@ para que después del pasado paro Agrario coyunturalmente apareciendo la ley de victimas y la de tierras, que esto puede generar otro tipo de conflicto por el aglutinamiento de tierras de ciertos señores feudales camuflados dentro de ese beneficio que se encuentra inmerso en las respectivas leyes y teniendo presente la posibilidad de firmar un proceso de paz con las Farc, tendrá la capacidad de generar políticas garantistas para enfrentar el post-conflicto?. teniendo en cuenta que mas de siete mil individuos dejarían las armas y comenzarían a ingresar a una sociedad la cual en este momento no les puede ofrecer seguridad, trabajo, vivienda y/o tierras o por el contrario los indices de inseguridad, bandas criminales, robos, hurtos y un sin fin de fenómenos se alzarían nuevamente?

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