miércoles, 17 de febrero de 2016

Irán no tiene incentivos para congelar o reducir su producción de petróleo

Todos estábamos a la espera de lo que decidiera Irán. Por ser uno de los grandes productores de petróleo del mundo, es muy difícil que sin su concurso pueda acordarse eficazmente una limitación o reducción de la oferta de petróleo, dirigidas respectivamente a estabilizar o aumentar los precios.

Ayer martes se había anunciado que cuatro productores (Rusia, Arabia Saudita, Qatar y Venezuela), habían acordado congelar la producción en los niveles de enero de este año (que son, de hecho, niveles record de oferta). Arabia Saudita, sin embargo, aclaró que el acuerdo sólo sería eficaz si otros productores se sumaban a la decisión. El balón estaba, entonces, en manos de Irán.

Y hoy, en su conferencia de prensa, el ministro de petróleo de Irán hizo una manifestación genérica de apoyo a los "esfuerzos por estabilizar el precio", y de apoyo a la posible cooperación entre miembros y no miembros de la OPEP (Rusia no pertenece a este cartel). También declaró que estos pueden ser los primeros pasos para acuerdos más profundos sobre producción y precios.

Pero lo que no dijo es que su país vaya a acogerse a la congelación. De hecho, Irán ha manifestado claramente que su interés es volver al nivel de producción que tenía antes de las sanciones, lo cual implica elevarse por encima del nivel actual tanto en producción como en exportaciones.

Lo habíamos anticipado, y es fácil de entender si se consideran los incentivos que tiene Irán: este país, tras salir de un período muy duro de sanciones, tiene una economía frágil y necesita rápidamente obtener todo el dinero que pueda con las ventas de petróleo.

En este momento, lo que más les conviene es vender al precio actual así sea bajo.

Apostarle a reducir la producción o congelarla, con la esperanza de que suba el precio, acarrea un riesgo muy alto: que otros países no se sumen al acuerdo, o no lo cumplan, o que aun si todos se suman, el elevadísimo nivel de la producción actual siga manteniendo los precios en niveles bajos. Terminaría Irán vendiendo menos de lo que podría, y a precios bajos.

Y estos son, por cierto, los mismos incentivos que tiene Libia, país que en medio de su conflicto civil trata de elevar su producción.

Todo esto es válido, sin embargo, por ahora. En los próximos meses el panorama puede cambiar. Aunque si yo tuviese que apostar, diría que el precio se estabiliza y sube, no como efecto de estos acuerdos, sino de una reducción en la producción de Estados Unidos, que creo puede ocurrir en el segundo semestre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada