sábado, 2 de septiembre de 2017

Cuando me dicen que Trump sí es inteligente porque es billonario, contesto:

En diferentes ocasiones, cuando he cuestionado la inteligencia de Trump, o su capacidad como empresario, o su supuesta gran habilidad como negociador, me he encontrado con respuestas de este tenor: "¿Cómo se le ocurre, acaso no ve que Trump es billonario? ¿Cómo habría podido hacer esa fortuna si no fuera un inteligente empresario?", etc. La cuestión es que parece no haber tal gran fortuna.

Esto puede extrañar al lector, pues en Estados Unidos es usual conocer y revelar el monto de las fortunas de los ricos (a través de listas como las que hacen Forbes y Bloomberg). Pero en el caso de Trump hay una dificultad: sus empresas no están en la bolsa, y por tanto no están sujetas a las mismas obligaciones de revelar información a las que sí se someten Microsoft, Apple, Amazon, Facebook, etc. Y esto impide, además, hacer el más elemental de los cálculos: número de acciones (de su propia empresa) que posee la persona, por el valor de la acción en el mercado. En los casos de fortunas que no están en el mercado público, los periodistas y los investigadores tienen que recurrir a documentos privados y a testimonios, por lo cual el cálculo dependerá de que tan honestos son esos elementos.

En el caso de Trump, numerosos testimonios de conocedores de Wall Street vienen diciendo (desde los años ochenta) que él exagera su fortuna, y en particular, que tiene un muy elevado endeudamiento (cosa que él mismo tuvo que admitir hace unos 15 años).

Y al respecto hay una anécdota increíble:

En 2005, el periodista Timothy O'Brien publicó el libro TrumpNation, una investigación sobre la vida y los negocios del hoy Presidente. El libro dice muchas cosas muy graves sobre Trump, entre ellas que tuvo relaciones con la mafia. Pero decía además que Trump no era billonario como afirmaba, y que su verdadera fortuna oscilaba entre $150 millones y $250 millones de dólares. Trump demandó a O'Brien por difamación, no por las afirmaciones sobre sus negocios con la mafia, ni por aquellas sobre su vida marital, ni por muchas otras cosas graves que decía el libro, sino específicamente por decir que Trump no era billonario. Fue tal la ira de Trump, que pretendió una indemnización de $5.000 millones de dólares. Cuando en el juicio le preguntaron a Trump cómo hacía él para estimar el valor de su fortuna, dijo que con "feelings".

¿Cuál es la situación financiera actual de Trump? Nadie lo sabe. En los formatos de la campaña dijo tener una fortuna de $10.000 millones de dólares, cosa que, dados los antecedentes, nadie cree. Que Trump es adinerado, nadie lo duda: heredó una fortuna considerable de su padre, un rico empresario inmobiliario. Cómo haya administrado tal herencia es otra cosa (tal vez sería mucho más rico si simplemente hubiera metido su herencia a un fondo indexado). Yo me sigo sosteniendo en que no me parece ni inteligente, ni un maestro de la negociación (no se le ha visto esa habilidad), ni un gran empresario (quebró un casino, cosa que es casi una imposibilidad matemática).

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